Artículo publicado el 09/07/2006 Ultima actualización el 09/07/2006 21:03 TU
Un penoso cabezazo del capitán de Francia en el pecho de Marco Materazzi le valió una tarjeta roja en la final del Mundial de Fútbol 2006. Con esta triste expulsión Zidane se despidió definitivamente de las canchas. Un retiro poco glorioso para el genio del fútbol francés.
Esta tenía que ser la noche de la consagración. Muy lejos de la gloria, el genio del fútbol francés, Zinédine Zidane terminó su carrera profesional de la peor forma. El capitán francés colgó los botines con el sabor amargo de haber sido expulsado y por la derrota de Francia ante Italia en la final del Mundial.
“Zizou”, el deportista más admirado de Francia, quien durante todo el mundial se impuso como un líder ejemplar, cayó desde lo más alto, tras protagonizar un penoso gesto transmitido por las cadenas de televisión del mundo.
Cansado y exhibiendo cierta impotencia en el juego, Zidane se hizo merecedor de una tarjeta roja en el segundo tiempo de prórroga, tras dar un cabezazo en el pecho a Marco Materazzi. En ese momento, el árbitro argentino Horacio Elizondo consultó con uno de sus asistentes, quien confirmó el acto del capitán francés.
El público francés no podía creer que su ídolo dejara la cancha por una lamentable pérdida de paciencia. Zidane salió del último juego de su carrera con la cabeza baja directo al vestuario, casi sin saludar a la hinchada numerosa que se encontraba en el estadio olímpico de la capital alemana.
Sin embargo, en los primeros minutos del partido el ídolo francés se había ilustrado con su estilo elegante y preciso. Su inigualable dominio del balón se materializó al ejecutar magistralmente un penalti concedido a Francia y que dejó helado al guardameta italiano, Gianluigi Buffon.
Pero luego las cosas se complicaron en un juego en el que Zidane no pudo convertirse en el cerebro de la selección “bleu” como había hecho en ocasiones anteriores.
El ex jugador de Cannes, Burdeos, Juventud y el Real Madrid, Campeón del mundo en 1998, tres veces nombrado Mejor Jugador de la FIFA, también hizo historia este domingo con esta amarga despedida que dejó a Francia sumida en la decepción.
La avenida de los Campos Elíseos se había preparado para recibir, como hace ocho años, una marea de gente. En lugar de eso, sobre el Arco del Triunfo, se leía una melancólica inscripción: “Ustedes seguirán siendo nuestros héroes”.
Por María Carolina Piña
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